domingo, 2 de noviembre de 2014

El Estado de desecho y la revolución de Podemos

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político

Un magnífico artículo ha escrito nuestro compañero y amigo Francí Xavier Muñoz, un artículo  publicado en Nueva Tribuna y titulado "Estado de Desecho" y que podéis encontrar en el  siguiente enlace: http://goo.gl/FIHq7z

Al hilo de esta extraordinaria reflexión de Francí Xavier Muñoz, decir que todos los  partidos sin excepción del régimen del 78 han quedado superados y obsoletos, incluso la IU  de Cayo Lara al que el último sondeo de Metroscopia le da un ridículo 3,8%. Y es que las  soberbias de IU ("las primarias abiertas no le interesan a la gente, son un invento de  EE.UU.", "IU es la Syriza española, no hay que buscarla fuera", ...) las han de pagar; sus  soberbias y su falta de olfato político al no entender, al igual que el PP-PSOE, que estamos  en una verdadera revolución democrática en la que hay que cambiar de metodología y para la  cual partidos-casta transformados en oligarquías ya no nos sirven.

La revolución iniciada por PODEMOS afecta hasta al mismo lenguaje, ninguna palabra  prostituida por la casta ya sirve. Todo lo que huela a inclusión de la casta en algún  término o en algún proyecto político ha quedado fuera de juego; incluso la misma palabra  izquierda se ha quedado obsoleta por esta razón, pues al decir izquierda se puede entender  que comprende al PSOE y a IU, organizaciones de las que ya recela, y mucho, la ciudadanía.

Las revoluciones verdaderas, se dice, que son las que también afectan al lenguaje y esta lo  está siendo por lo que estamos viendo. En palabras de Thomas Kuhn: "verán el mundo de  distinta manera y lo describirán con un lenguaje diferente".

domingo, 5 de octubre de 2014

Necesitamos un Enric Morera liderando un espacio de Compromiso, cooperación y suma a nivel estatal

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Sindical

Cada día tengo más claro que necesitamos un Enric Morera liderando un espacio de Compromiso,  cooperación y suma a nivel estatal.

Muchos participamos en diferentes espacios de cooperación y encuentro, en Podemos, en  Ganemos, ... pero por unas cosas o por otras no nos sentimos plenamente identificados con  ellos. Lo que verdaderamente nos gustaría, por ser nuestro referente genuino, sería contar  con un Enric Morera liderando un espacio de Compromiso, cooperación y suma a nivel estatal.

Un espacio que cooperara con Podemos, que sumara con Ganemos, pero que tuviera identidad y  personalidad propia como la Coalició Compromís la tiene en el País Valencià. Una Coalició  Compromís con capacidad de incorporar en su seno a organizaciones y personas y regida por  procedimientos y metodologías muy democráticas.

Somos muchos miles las personas y pequeñas organizaciones que a nivel estatal estamos aún  esperando que surja un referente estatal, sin vinculación a las viejas formas de hacer  política, que nos aglutine. Necesitamos un referente genuino, un Enric Morera liderando un  espacio de Compromiso, cooperación y suma a nivel estatal.

Pues nuestro proyecto, el de esos muchos miles de personas y organizaciones a nivel estatal,  es idéntico al proyecto que lidera la Coalició Compromís en el País Valencià; esto es -dicho  sea con palabras del propio Enric Morera-: "Nuestro proyecto ha sido y es construir una  plataforma ciudadana donde cualquier vecino o vecina se puede apuntar, en su pueblo o en su  barrio, para elegir a sus representantes o ser elegido para ejercer esa función, participar  en las políticas a proponer o en la campaña para conseguir unos objetivos comunes que es el  programa a defender en las instituciones. Somos una cooperativa de representación política:  adhesión abierta y voluntaria, control democrático de los miembros, participación económica  de cada uno de acuerdo a sus posibilidades, autonomía e independencia sin responder a  intereses externos, transparencia total y un programa en permanente construcción que tiene  como base primera la defensa de los derechos humanos. Porque no estamos haciendo política  únicamente para derrotar al PP, estamos para transformar un sistema que es injusto con las  personas".

Únicamente personas de la talla de Enric Morera y apuestas decididas como las que se recogen  en su artículo titulado "Cooperar para devolver la democracia y la decencia", serán capaces,  con metodologías abiertas a la ciudadanía (en especial elegir directamente a través de  primarias abiertas a aquellas personas que la han de representar), sacarnos de la crisis y  devolver la decencia a la democracia.

viernes, 3 de octubre de 2014

Ganemos, Podemos o IU ¿Quién triunfará en la contienda democrática?

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Sindical

La cuestión se pone interesante. Ahora empezaremos a ver hacia dónde tiende la correlación  real de fuerzas si hacia Ganemos, si hacia Podemos, o si hacia IU. Yo respeto la estrategia  de cada cual (IU, Podemos, ...) pero nosotros, los/as de abajo, hemos de seguir insistiendo  en la nuestra, la de los espacios ciudadanos/populares de ruptura con el sistema y el  régimen. Espacios dónde nos coordinemos todas las personas y organizaciones que estemos  apostando por esa ruptura clara y sin dobleces con el sistema y el régimen. A más fuertes y  mejor organizados estén esos espacios más garantías existirán que todos confluyan en los  mismos y se establezca una sola línea de actuación; mientras los espacios  ciudadanos/populares de ruptura sean débiles cada organización de las más representativas  irá a su aire como hasta ahora.

Para quedar a las grandes organizaciones de arriba sin estrategia tenemos que empoderar al  pueblo y que sea este el que marque la línea a seguir, en vez de las cúpulas de los partidos  como hasta ahora ha acontecido. La estrategia ha de ser disolverse en el pueblo, fundirse  con el pueblo como recomendaba Vladimir Ilich Ulianov, el estratega de la Revolución Rusa; y  no hacer sopas de siglas como pretenden algunas organizaciones para abordar los diferentes  procesos electorales que se avecinan.

Pienso que los Ganemos no deberían ser subsidiarios de IU, ni de Podemos, ni de ninguna otra  sigla; no deberían estar a la espera de que estas organizaciones se incorporen a ellos o no  lo hagan. Deben de tener total autonomía e independencia para presentarse a las elecciones y  llevar a cabo acciones por su propia iniciativa.

Para que los Ganemos marquen la estrategia a IU o a Podemos, para fundirse con el pueblo y  disolver a las siglas en el pueblo, han de ser una iniciativa más incisiva que las que  plantean estas organizaciones en lo fundamental, ser más consecuentes en los objetivos y en  la defensa de lo primordial en estos momentos, apostar al máximo por la revolución  democrática que se está desarrollando y que es el verdadero empoderamiento ciudadano y  popular, la verdadera herramienta para hacer tambalear el sistema y el régimen; pues de no  ser así será un mero cambio de las formas, un nuevo "quítate tu para ponerme yo".

Por tanto, los Ganemos para ser creíbles, han de avanzar mucho más que IU o que Podemos en  participación, en democracia, en fórmulas nuevas de relación más horizontales y  transparentes; en un más activo uso de las nuevas tecnologías para decidir y participar,  complementando lo presencial con lo online en las tomas de decisiones por parte de todos/as  y no solo por un grupo de la oligarquía "elegida".

La ruptura con el sistema y el régimen se tiene que producir por la asignatura pendiente que  tenemos, la relativa a la revolución democrática. Como solía decir Marx: "la emancipación de  la clase obrera ha de ser obra de ella misma, de no ser así no será"; o la relativa a  nuestra función: "La clase obrera sabe que para lograr su propia emancipación no tienen que  realizar ideales, sino poner en libertad a los elementos de la nueva sociedad".

Esta es la tarea pendiente, esta es la tarea de los Ganemos y de todos los espacios  ciudadanos/populares de ruptura; abordar la hasta ahora relegada revolución democrática. Esa  revolución democrática que, por relegarla y aplazarla, ha llevado al fracaso a todos los  procesos emancipadores.

La contienda política y electoral en el futuro cercano la ganará quién ofrezca más cauces de  participación y de decisión a la ciudadanía, quién le de más posibilidades de  empoderamiento. Por eso la batalla de IU contra Podemos, como así atisban las encuestas, la  tiene perdida IU. Y la contienda de los Ganemos frente a los Podemos la ganará quién más  empodere al pueblo soberano.

lunes, 22 de septiembre de 2014

GANEMOS no es ni un pacto por las sillas ni un Frente de Izquierdas

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Social

Ganemos es, como certeramente resalta Inés Sabanés, un proyecto de carácter cualitativo; no un pacto entre familias a la antigua usanza a los que la vieja izquierda estaba acostumbrada y practicaba (tanto en lo interno como en lo externo). Ganemos no es, por tanto, ni un pacto por las sillas ni un Frente de Izquierdas tradicional. Esas formas de hacer política, por arriba y con la ciudadanía de convidada de piedra, no son propias de la nueva cultura transformadora que se abre camino a pasos agigantados, nueva cultura política que reclama un verdadero proceso (real, cierto y sin engaños) de empoderamiento de la ciudadanía. Empoderamiento usando las nuevas tecnologías para decidirlo todo, tanto presencialmente como online.

La esencia de Ganemos es la revolución democrática, hasta ahora algunos, lo defensores de los Frentes de Izquierda nos vendían como posible llegar al socialismo sin pasar previamente por la democracia, por el empoderamiento ciudadano y popular; la historia ha demostrado que no es posible saltarse etapas y menos una tan importante como lo es la relativa a aceptar los principios, y practicarlos, de la cultura democrática, participativa y transparente. La democracia, para serlo, ha de ser decidida por todos/as; de no ser así se queda en una mera democracia orgánica como la que practican las actuales instituciones del régimen, así como los partidos que en esas instituciones se han venido moviendo hasta ahora.

Como lo indican destacados responsables de esta iniciativa, en Ganemos se trabaja por lo cualitativo, por las propuestas de cooperación en el objetivo de crear mayorías desde abajo, tanto en lo político como en lo electoral, a través de procesos muy participados por la ciudadanía que cuenten con programas elaborados colaborativamente y primarias ciudadanas; evitándose, por tanto, los procesos meramente cuantitativos de suma de siglas y alianzas electorales clásicas de Frentes de Izquierda con pacto por las sillas en despachos entre tres o cuatro formaciones. Nada pues de patrimonialismos excluyentes o personalismos de casta es admitido en Ganemos.

Estamos trabajando, dicen los promotores de Ganemos, para buscar espacios de confluencia con fuerte protagonismo ciudadano que defienda los servicios públicos, la democracia y el derecho a la ciudad. «Que nadie espere un pacto electoral clásico, estamos hablando de otra cosa que trasciende las formaciones políticas», explica el concejal de Izquierda Unida Jorge García Castaño.

Lo que si está claro es que no habrá un pacto electoral clásico ni una alianza de partidos, es el mensaje que se transmite desde Izquierda Unida y desde el núcleo de Podemos. «No hay acuerdo, ni lo va a haber para crear una coalición electoral clásica».

La opinión de Podemos es nítida al respecto. «No vamos a apostar por una coalición de partidos, ni vamos a apostar porque en un despacho nos repartamos los concejales y los diputados entre tres o cuatro formaciones». Lo que está muy claro en la formación de Pablo Iglesias es que no habrá pactos por las sillas. «No nos vamos a sentar con IU para repartirnos quién va de número dos o número cuatro, el poder debe tenerlo la gente», dice otro importante miembro de Podemos.

Por ello IU va con cautela. «Ganemos es un espacio que no es de nadie ni contra nadie, no se trata de una coalición de izquierdas sino un movimiento con fuerte protagonismo ciudadano en defensa de los derechos y la democracia», dice Jorge G. Castaño, edil de IU en Madrid y que también colabora en Ganemos.

En la formación ecologista Equo, mientras tanto, se valora muy positivamente estar en Ganemos: «En Ganemos se dan las condiciones que nosotros hemos venido reivindicando en este proceso: primarias abiertas y programas participativos, abiertos y compartidos para toda la ciudadanía. Nosotros aspiramos a que Ganemos sea un espacio transformador no sólo electoralmente sino también capaz de movilizar a la ciudadanía», precisa su coportavoz Inés Sabanés, ex de IU, que considera que «cuanta más diversidad, mejor», por eso «Podemos es muy importante».

«El objetivo es crear mayorías por abajo», sostiene Sabanés, la cual insiste en que se entienda que «Ganemos no es un frente de izquierdas», «La idea de Ganemos, o lo que yo entiendo y por lo que participo, no tiene como finalidad la constitución de un frente planteado en términos cuantitativos. Se trata de un proyecto de transformación y de cambio que tiene expresión política en la cooperación y en la suma de propuestas de organizaciones, colectivos, partidos y personas. Creo que esto es diferente a un frente».

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Podemos o Ganemos, Bescansa o Monedero

Por Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Social

Las últimas declaraciones de Juan Carlos Monedero al diario El Mundo no han pasado inadvertidas para nadie. Su entrevista ha generado un apasionado y necesario debate. Poderoso caballero es Monedero como le señalan y referencian medios como La Voz de Galicia.

Las opiniones se ha sucedido sin cesar tanto dentro como fuera de Podemos. Dentro, según recogen algunos medios de comunicación, se decía que los militantes de Podemos se inclinan, para encabezar las listas al Ayuntamiento de Madrid, por Carolina Bescansa, cofundadora del partido y docente de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid; destacan que Bescansa "es más moderada que Monedero". Fuera de Podemos Gaspar Llamazares, ha expresado a través de su cuenta de Twitter, "Los nuestros nos relegan hoy a la UCI. Falta de humildad y amabilidad".

Y es que en el artículo publicado director de El Mundo, Casimiro García-Abadillo, asegura que en los momentos previos a la entrevista preguntó al líder de Podemos por el futuro de IU. "Su respuesta fue: "¿Su futuro? Desaparecer o convertirse en un pequeño partido insignificante". A lo cual añade Monedero en otra de sus respuestas: "Podemos no va a ser la UCI de ningún partido del régimen del 78. Nos interesa infinitamente menos la unidad de la izquierda que la unidad popular. Para cambiar este país necesitamos construir mayorías. No ser el pegamento de los fragmentos de la izquierda".

Pero hay que entender que Juan Carlos Monedero está haciendo su papel, aunque ello le cueste no ser candidato por Podemos o por Ganemos a la Alcaldía de Madrid.

Por mi parte pienso que hemos de ser menos crítico con el papel que está desempeñando Juan Carlos Monedero; hay que tener en cuenta que Monedero juega un papel cuyo objetivo es que los más conservadores dentro de los espacios de ruptura y de la izquierda muevan también ficha, para ello hay que provocar reacciones y decir las cosas de una forma tan clara como lo está haciendo Juan Carlos Monedero; pues de otra forma no lo entenderían, pues parece que están ubicados en el Nirvana del régimen del 78. Creo que el papel que está haciendo Juan Carlos Monedero es muy de agradecer. Muchos analistas políticos y electorales llevan diciendo lo mismo varios años y por usar formas más amables no están siendo atendidos, por ejemplo, por algunos sectores de IU. Y es que resulta más que obvio que o IU mueve ficha y se adapta a las nuevas metodologías de la participación ciudadana o quedará como una fuerza marginal similar al KKE en Grecia.

Lo que Juan Carlos Monedero está tratando de hacer es llamar poderosamente la atención sobre lo siguiente que, por cierto, también dijo en la entrevista de El Mundo y de la cual a continuación dejo su enlace:

"Pero hay elementos que ya son consustanciales a Podemos. Votación en primarias, defensa radical de los derechos humanos... Tenemos claro cómo queremos funcionar. Quien no lo asuma no va a negociar con nosotros. Defendemos la limitación de mandatos. Ocho años. Se acabaron las biografías políticas. Es patético que Rubalcaba regrese 30 años después a dar clases. Es una vergüenza para la Universidad. Una limitación también de sueldos para frenar el aluvión de arribistas. La revocación de mandatos y, ya he dicho antes, las primarias."

ENTREVISTA Juan Carlos Monedero, politólogo y promotor de Podemos
http://www.elmundo.es/espana/2014/09/07/540b7a63268e3e1e198b4572.html

jueves, 4 de septiembre de 2014

Programa, programa, programa para hacer que como es abajo sea arriba

Por Javier Caso Iglesias | Analista político y activista social

Hace más de 5000 años que el sabio egipcio Hermes Trismegisto, que significa en griego 'Hermes, el  tres veces grande', enseñara a sus discípulos la que se conoce como Ley de la Correspondencia, esa  que enuncia que "como es abajo es arriba". También basaba sus enseñanzas en tres principios  aprendidos de Dyehuthy, el evaluador de pensamientos, palabras y actos.

Tuvimos que esperar más de 5000 años para que el 15M primero y los 'tres veces grande', los  "triunviratos" Iglesias-Monedero-Errejón o Forcades-Oliveres-Colau, nos hicieran ver que esa Ley de  la Correspondencia, esa que enuncia que "como es abajo es arriba", era factible para cambiar  realidades que nos resultan adversas.

Y que, para cambiar realidades y hacer lo de arriba como es abajo, solo hay que aplicar los tres  principios de Dyehuthy, el evaluador de pensamientos, palabras y actos.

Julio Anguita lo sabe muy bien y desde hace años insiste en su 'tres veces grande' programa,  programa, programa. Programa para plasmar los objetivos que se persiguen, programa para establecer  un discurso común y programa para fijar una metodología para evaluar si los pensamientos  (objetivos) y las palabras (discurso) se corresponden con la praxis (actos).

Este programa, programa, programa es el que ha permitido, a PODEMOS primero y a GANEMOS ahora, dar  una verdadera patada al tablero de juego del sistema mercantilista que padecemos. Mientras que  hasta ahora los espacios políticos que se proponían como alternativos no hacían otra cosa que de  servir de muletilla a uno de los partidos del régimen o quedarse en la marginalidad más inoperante,  más y más personas conscientes se dieron cuenta de que con una metodología eficaz era posible  revertir la situación y hacer lo de arriba como lo de abajo.

Lo de arriba siempre es élite y depende de los de abajo que esta élite se transforme en casta o  gobierne obedeciendo.

A principios del siglo pasado, el dirigente obrero Pablo Iglesias Possé lo sabía bien y por eso solía sugerir, en relación a las personas que elegimos para que nos representen, lo siguiente: "Buscad a los mejores y vigilarlos como a ladrones".

Insisto, lo de arriba siempre es élite y depende de los de abajo que esta élite se transforme en casta o gobierne obedeciendo. Los triunviratos, los PODEMOS, los GANEMOS, son herramientas del pueblo que no debemos de permitir que se transformen en casta, sino que sigan fieles al pueblo gobernando obedeciendo. Ese gobernar obedeciendo que el Zapatismo, y su imagen el Sup Marcos, el "holograma" y "botarga" que hizo que el mundo volteara, establecieron como filosofía práctica del procomún.

Por tanto programa para establecer un discurso común y programa para fijar una metodología para evaluar si los pensamientos (objetivos) y las palabras (discurso) se corresponden con la praxis (actos).

jueves, 28 de agosto de 2014

Resumen en cinco puntos del artículo de Julio Anguita titulado "Ahora. Sin pretextos"

Como indica Julio Anguita, en un certero artículo de opinión titulado "Ahora. Sin pretextos", hemos de conformar un mismo  discurso; pues una vez que todos tengamos el mismo discurso político la confluencia electoral resultará muy sencilla. Para  entender el contenido de esta propuesta de Julio Anguita nada mejor que usar el siguiente resumen en cinco puntos de su  artículo. Espero que os guste.
 
1.- SOBRE LA INDECISIÓN

Son numerosas las veces que la indecisión, hija de tantos padres, ha abortado la culminación de la empresa con la que los dioses se han visto obligados a recompensar la lucha, la constancia, el sacrificio y la sed de justicia de tantos y tantas.

Aníbal, vencedor de los romanos en Cannas (216 a.C.), tuvo la posibilidad de entrar en Roma que, apenas sin defensas, hubiese  sido para el cartaginés la prenda de su victoria definitiva en la guerra y un cambio total en el decurso histórico. El propio  Tito Livio (59 a.C.-13 d.C.), historiador romano, reconoció que la indecisión del general victorioso, y su renuncia  consiguiente a coronar su éxito, significaron una ocasión perdida. Años después, rehechos los ejércitos romanos, Escipión el  Africano infringió a Aníbal en Zama (202 a. C.), la derrota que puso fin a la segunda guerra púnica y con ello al poder de  Cartago.

A Aníbal le faltó ese punto de osadía genial que siglo y medio después exhibiera Julio César al decidirse a pasar el Rubicón.

La indecisión es un estado de padecimiento mental en el que los sentimientos, las dudas y las razones están fuertemente confrontados entre sí. Y ello, que constituye una experiencia dolorosa cuando el conflicto se circunscribe a lo estrictamente  personal, se convierte en tragedia social si la indecisión afecta a fuerzas sociales y políticas a quienes los  acontecimientos que por otra parte ellos han protagonizado, les otorgan la capacidad de explotar un triunfo.

Pudiera ser que la supuesta indecisión no fuera tal y la situación de aparente inacción obedeciera a cálculos sobre las posibilidades de acceder en solitario a una parcela de representación en los escenarios y ámbitos del hasta ayer adversario.

2.- EL BIPARTITO Y LAS MIOPÍAS CULPABLES

El bipartidismo es muchísimo más que el ejercicio del poder institucional por el PP, el PSOE y los apoyos, cuando interesan, de las fuerzas conservadoras nacionalistas. El bipartidismo es, esencialmente, el mecanismo político a través del cual el  Poder ejerce su hegemonía. Dentro del espacio constituido por los intereses de ese Poder, están permitidos los debates, las confrontaciones partidarias, las declaraciones acres de unos contra otros y las especulaciones permanentes sobre cuál de los  dos pilares del sistema va a ganar las próximas elecciones. Todo está permitido menos un par de cosas. La una es el  cuestionamiento de los fundamentos del sistema. Es el caso de la llamada política de Estado: OTAN, UE, Troika, Reformas  laborales, fiscalidad regresiva, inacción contra una corrupción de la que se participa o, sin ir más lejos, la reforma del  artículo 135 de la Constitución; y así un largo etc. La otra prohibición estriba en que no haya otra fuerza política que  aparezca como tercer sujeto político en igualdad con los otros dos. Y muchísimo menos si ese tercero o cuarto aparecen como alternativa parcial o total al sistema. La jauría mediática será implacable. Todo vale.

Por eso constituye un error seguir planteando desde la izquierda alianzas estratégicas con uno de los componentes del  bipartidismo, el PSOE; es pedir peras al olmo. Otra cosa son  las coyunturas tácticas inmediatas y en cuestiones locales o  generales que no afecten al núcleo duro del sistema o expliciten las diferencias y pugnas entre los miembros del bipartito y  en las cuales, la elección de alcaldes por ejemplo, se debe participar para avanzar y ganar posiciones socales y políticas.

Quiero decir que intentar construir una alternativa al sistema teniendo como socio a un integrante del bipartito, no sólo es  un error sino un caso de miopía culpable.

3.- NOS FALTA PROGRAMA, DISCURSO Y LENGUAJE DIDÁCTICO

Las movilizaciones y posteriores elecciones europeas demostraron que el bipartidismo podía ser derrotado. Podía, pero nada más se abría una brecha en el muro otrora inaccesible e inexpugnable. El problema para la Alternativa es entrar, sustituir y  ejercer con la mayoría ciudadana el protagonismo en el cambio.

La historia nos enseña que en las confrontaciones sociales y políticas con voluntad de dirimir y superar una situación, la confrontación es total, a todos los niveles. Y si el adversario tiene un discurso, nosotr@s debemos oponerle otro.

Es urgente que nosotr@s nos sintamos ligados por algo más que las coincidencias en calles, concentraciones, protestas y  acciones varias. Todo ese mundo, plural, vario y a veces disperso que somos, no puede seguir apareciendo como el catalizador  del inconformismo y la acción cívica subsiguiente. Seguramente nos ganaremos simpatías, apoyos morales y complicidades. Pero se trata de superar eso transformándolo en adhesiones comprometidas con una propuesta que oponer al discurso oficial.

Creo que ha llegado el momento de que esa fuerza a la que he denominado nosotr@s se reconozca y la reconozcan por algo más  que la unión de los disconformes. Nos falta una propuesta que, a mi juicio, se compone de tres partes: programa, discurso y lenguaje didáctico. Sé, porque es evidente que cada organización de todas las que nos vemos en las movilizaciones tiene  propuestas, programas y discurso. La cuestión estriba en que cada uno de ellos se subsuma en uno común que sea la  identificación del nostr@s más allá de la protesta. Un programa común que para nada suprima, margine u olvide al de cada uno.  Un programa, mínimo común que la opinión pública comience a reconocer como la contrapropuesta capaz de aglutinar a la  mayoría. Imaginemos que cada organización es capaz de compartir con las demás una partitura, una melodía. Esa partitura  sonará, única, aunque interpretada por cada instrumento. Unidad y pluralidad.

Cada fuerza o colectivo podría exponer o defender sus propuestas pero priorizando la propuesta que constituye la identidad compartida. Se trata, en definitiva, de tener claro que un programa es mucho más que un listado de deseos.

En situaciones como ésta la importancia del programa común no puede hacer olvidar la necesidad de un discurso también común.  Un discurso que para que sea fácilmente compartido debe ceñirse a las cuestiones éticas y morales que están pidiendo  solución. El discurso de la ejemplaridad, la persecución implacable de la corrupción y de las prácticas atentatorias contra  el erario público y las nuevas formas de hacer política forman parte de un discurso y de unas medidas que deben conformar el  conjunto de valores de la mayoría, tanto en el poder como en la oposición.

4.- NO CABE LA DEMANDA DE VOTOS O APOYOS PARA QUE ALGUIEN GIRE A LA IZQUIERDA, AHORA SE TRATA DEL PODER PARA EJERCERLO CON LA MAYORÍA

Y digo poder porque en mi universo mental no cabe la demanda de votos o apoyos para que alguien gire a la izquierda o a los cambios sociales; esa época por suerte ya acabó. Ahora se trata del poder para ejercerlo con la mayoría.

5.- MENOS CONSIGNAS Y MÁS PERSUASIÓN AMABLE

Y queda una última cuestión que no por ello es la menos importante. Muchas veces el lenguaje de consignas, quejas y agravios  hace perder, por su agresividad y formulación esquemática, el interés, la curiosidad o la comprensión. La comunicación es  extraordinariamente importante.


Se trata de persuadir, convencer, explicar y hacer lo aparentemente difícil, cercano,  accesible, compartido. Esta fase de la lucha debe significarse por la preeminencia de las razones que conduzcan a que la  mayoría se constituya como tal.
 

A esa tarea debemos dedicar todos nuestros esfuerzos; la ocasión es propicia. La lucha debe continuar y así desembocar en  otro 22-M,  también pacífico, con otros objetivos y otra estrategia que conduzca al cambio radical: social, político y de  valores.

Si deseas leer el artículo completo de Julio Anguita titulado "Ahora. Sin pretextos", pulsa sobre el siguiente enlace.-
http://www.nuevatribuna.es/